Benedet, V., 2012, La arquitectura colonial de Buenos Aires. Análisis historiográfico, balance crítico y nuevas herramientas para su estudio, Bibliographica Americana, nº8 Buenos Aires, pp.1-31

Benedet, V. 2012
Izenburua: La arquitectura colonial de Buenos Aires. Análisis historiográfico, balance crítico y nuevas herramientas para su estudio
Erreferentzia: Bibliographica Americana
Bolumena: 8
Orrialdeak: 1-31

Resumen:

Buenos Aires no ha sido capaz de conciliar la tradición con la modernidad, ha crecido borrando las huellas de su pasado. Durante el siglo XIX se ha perdido la mayor parte la arquitectura colonial, sólo quedan remanentes y casi todos pertenecientes a su arquitectura monumental. Lamentablemente, se olvida
que el patrimonio construido es la materialización de una época, de las costumbres, de la cultura de un país. Una arquitectura histórica es el depósito de la memoria de un pueblo, y ahí radica la importancia de su recuperación para la ciudadanía.

En consecuencia, creo que existe una deuda histórica con la memoria de la ciudad y que no es tarde todavía para recuperarla.

En Europa se viene investigando desde hace tiempo sobre sistemas de documentación y registro de arquitecturas con problemas de visibilidad tanto material como conceptual e, incluso, social. Analizando la experiencia de algunos equipos de investigación europeos, que trabajan desde el ámbito conocido como “Arqueología de la Arquitectura”, he podido interiorizarme en su campo de trabajo. Esta disciplina –como veremos más adelante– nació de la aplicación a la arquitectura de las técnicas estratigráficas propias de la arqueología.

Con el bagaje cognoscitivo adquirido desde estas experiencias europeas durante el periodo 2007-08, he comenzado los primeros acercamientos a la problemática del patrimonio porteño, centrándome específicamente en los espacios domésticos y privados de la Buenos Aires colonial.

En el transcurso de los años, Buenos Aires ha perdido todo vestigio de la arquitectura doméstica de los dos primeros siglos de vida de la ciudad; quedan solo fragmentos de algunas viviendas de los siglos XVIII y IX. Resulta difícil hoy poder distinguir en los muros de sus construcciones la historia de la ciudad.

El problema, como veremos, arranca de lejos. Ya desde sus orígenes, la historiografía argentina ha centrado sus estudios en la arquitectura monumental, poniendo muy poco interés en la arquitectura doméstica y privada. Quizás este poco interés se deba en gran parte a que esta arquitectura no ha tenido la monumentalidad ni la majestuosidad de las viviendas coloniales de otras zonas de América. Pero también es posible que estas lagunas de conocimiento que sufre la arquitectura colonial porteña no sean muy distintas, en origen, a las que ha padecido la historia de la arquitectura en general.

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